lunes, 1 de marzo de 2010

LIBRO DEL MES (MARZO 2010)


Bambi contra Godzilla. David Mamet

Creo que fue mi bien querido y añorado guionista con Rayban quien me puso de nuevo tras la pista de este Mamet. Por mi escritorio habían pasado unas cuantas obras suyas (‘Glengarry Glen Ross’, ‘Edmond’, ‘Oleanna’ o ‘El viejo vecindario’), y ensayos (mítico es ‘Escrito en restaurantes’), pero esta tenía la advertencia de mostrarnos los que se mueve en la industria de Hollywood.

Lo primero de lo que me di cuenta es que no es un libro para guionista, aunque en él haya algunos zarpazos que nos reclaman: “Para escribir una buena escena, uno debe aplicar rigurosamente y responder rigurosamente a las tres preguntas: ¿Quién quiere qué de quién? ¿Qué pasa si no lo consigue? ¿Por qué ahora?”.

De lo segundo, que sabe sacar jugo de las anécdotas, de una vida en el corazón de Hollywood, donde te habla de todos los palos del negocio: los productores (“La industria cinematográfica, originariamente la cosa nostra del turbio mundo de las salas recreativas, se dividió en facciones feroces y sanamente enfrentadas que ahora tan pronto compiten como actúan en connivencia en una guerra que, en lugar de en los cines, se libra en las salas de juntas”), los críticos (“En Estados Unidos la función del crítico es vender periódicos. Los periódicos se venden por los chismorreos, y la mayoría de los críticos escriben chismorreos: invitan al lector a encontrar defectos, autorizando así un desprecio mediatizado”), y hasta los judíos (comienza el capítulo de título ‘Los judíos en el mundo del espectáculo’ con esta declaración de intenciones “Veamos si puedo ofender a varios grupos bien intencionados a la vez”).

Y por supuesto, Mamet se dedica a despacharse a diestro y siniestro con todos los estamentos de la industria, como él sabe, con mucho oficio “Stanislavski dijo que los últimos noventa segundos son los más importantes de una obra. la sabiduría popular de Holywood lo expresa de la siguiente manera: da un giro en los últimos dos minutos, y vivirás muy bien. Da otro giro en los últimos diez segundos y podrás comprarte una casa en Bel Air”.

Siempre es bueno regresar al bueno de Mamet, aunque sepamos que vota a los republicanos.

Actualización: He encontrado también una reseña que hizo José Ignacio en su momento.